viernes, 28 de marzo de 2014

Sobre el segundo capítulo: Las Tres Marías

En este capítulo, siendo lo más breve posible, trataremos de abordar la construcción del personaje de Férula, la hermana de Esteban Trueba. Férula  tiene que cuidar de su madre enferma ya que era la única hija y la tradición es que esta se sacrificase por su madre como esta lo hizo por ella algún día. Cuando murió el padre de ambos Férula había ejercido el papel de padre, trabajando sin parar para poder sacar adelante a su familia, hasta que Esteban se hizo mayor, y al ser un hombre, le quitó ese "poder". Ella consideraba que era una injusticia la clausura a la que estaba sometida por su madre, pero tampoco hacía nada por cambiar la situación, se limitaba a odiar a su hermano por ser hombre, de hecho en una conversación entre ambos, ella dice que hubiera deseado ser hombre.

Cambiando de tercio, cuando Esteban llega a Las Tres Marías, pregunta por los hombres para trabajar y sacar la villa adelante, las mujeres no le valen quizás por ser "el sexo débil". Y  redunda la autora en la idea de que la mujer está relegada al ámbito doméstico cuando dice: "las mujeres de los inquilinos hacían turnos para servir en la casa patronal..".

Hecho a resaltar en este capítulo es el de las numerosas violaciones que lleva a cabo Esteban, las mujeres son tratadas por este como objeto, ya que no tiene ningún problema (como dice el libro) en ser el que quita la virginidad a todas las jóvenes. Nuevamente la mujer es tratada como un objeto sexual para el alivio del hombre. Y cómo bien educadas que estaban todas las mujeres de esa villa, "bajaban la cabeza ante el macho", como si fuera superior a ellas y le debieran algo. Otro hecho importante es la indiferencia con la que se trataba a las mujeres a la hora de recibir bonificaciones, porque, aunque trabajaban  incluso más que los hombres, la condición de mujer les impedía recibir dichas bonificaciones.

Podemos ver la visión de superioridad que tiene Esteban cuando habla de Nívea y todas aquellas mujeres sufragistas que iban a las fábricas a convencer a las obreras para  la "lucha" por sus derechos. Califica esto como actitudes que ponen en ridículo a sus maridos. Piensa que las mujeres no saben sumar y por lo tanto son incapaces de ejercer cualquier profesión. Quizás no sepan porque nunca se les dio la oportunidad de ser educadas como un hombre.

La chica rara de La casa de los espíritus

En su ensayo La chica rara, Carmen Martín Gaite tiene en cuenta  a muchos personajes de  distintas autoras consideradas como la chica rara. Tengamos en consideración algunas menciones que hace, sabiendo así que  contaba ya con un antecedente titulado la novela rosa:

En una encuesta realizada por La Estafeta Literaria, el 5 de marzo de 1944, Julia Maura declaró que la novela rosa era  <<un pomo de veneno en  manos femeninas>> y que  <<acababa siempre donde comienza la vida: en el matrimonio>>. Por su parte, Carmen de Icaza y Concha Linares Becerra, dos de las autoras españolas más destacadas en ese género, protestaban del sambenito  de la atribución.
En una época como la de la primera posguerra española, donde  los modelos de comportamiento  ofrecidos a la mujer por la propaganda oficial eran los de restituirla a la pasividad de  <<sus labores>> , como reacción a las novedades de la República, sí podía encontrarse cierto conato de  <<modernidad>> en aquellas protagonistas  femeninas de la Icaza o de las hermanas Linares Becerra que viajaban solas, desempeñaban un trabajo y se aventurabann a correr ciertos peligros, sin que alterase por ello su contextura moral.
En nuestro libro el referente de esta  protagonista   femenina que se aventuraba a correr ciertos peligros, la encontramos en Blanca. Esta se atreve a desafiar las leyes establecidas por su sociedad, y en este caso las que le toca acatar por la clase social a la que pertenece. Estaría muy mal visto que <<una señorita>> de su clase  se envolviera con un campesinos y mucho menos que tuviera ciertos encuentros amorosos con él.
Entrecomillo  << una señorita>> porque así es como la describe  el padre y se refiere a ella y el  hecho de que la considere una  señorita  es  lo que hace que  tenga ciertas barreras en su vida Blanca y que por ello tenga que llevar su relación a escondidas.

En La casa de los espíritus, Esteban en una de las ocasiones cuando ya se encuentra incapacitado para muchas labores y tiene que ser cuidado por todas las lesiones que sufrió tras el terremoto, reflexiona sobre su hija y dice:

Mi hija desde chica era rara y nunca fue  la niña cariñosa y tierna que yo habría deseado. En realidad parecía un quirquincho. Desde que me acuerdo fue arisca conmigo y no tuvo que superar el complejo de Edipo, porque nunca lo tuvo. 
Aquí podemos ver como  Blanca se sale del estereotipo de mujer de su época y por ello es considerada una chica rara por su padre, esto es lo que  nos dice Carmen Martín Gaite continuamente en su ensayo.

Dejo aquí el  enlace en el que podemos encontrar  el capítulo 4 del volumen "Desde la ventana" de Carmen Martín Gaite :



jueves, 27 de marzo de 2014

Analicemos otra editorial con distinto aspecto

En la primera entrada de este blog, mi compañero Jesús ha comentado  la portada de la editorial que él lee. Pues bien veamos ahora  la portada y otra editorial, que es la que yo leo:



Así  nos presenta el libro la editorial Plaza & Janes, observamos que estamos ante la misma niña que aparece en la portada que  hemos presentado anteriormente, pero la portada anterior  se nos mostraba más real. Podemos observar que aquí se trata de un dibujo muy conseguido, en color sepia.

De la otra portada deducíamos más o menos la época en la que se ambientaban porque nos transmitía antigüedad, esta también lo hace por la vestimenta con la que se nos presenta. Podríamos pensar que la niña de esta portada es Blanca por el hecho  de que aparezcan  a sus espaladas   hojas secas como las hojas en las que solía esperar a aquél muchacho que veía siempre en  Las Tres Marías, hablamos de Pedro Tercero.

La portada anterior se centrar más en el régimen patriarcal que sigue esta obra al mostrar al padre sentado y a la niña de pie junto a él en posición erguida manteniendo siempre la compostura, de hecho esto es lo que demuestra Blanca   ante su padre cuando se escondía  para ver a Pedro Tercero.

La parte posterior de este libro  tiene el siguiente aspecto:



Como podemos ver mantiene la misma imagen aunque nos encontramos  con la descripción de la novela y también nos informa que ha sido adaptada al cine, y por último no deja de mencionar el género de este relato que lo califica como una novela de lúcida conciencia histórica y social, así como de una propuesta estética que constituye una singular expresión  del realismo mágico.

En la contraportada encontramos una foto de Isabel Allende con una breve biografía.

Sobre el primer capítulo: Rosa, la bella

Lo primero con lo que nos encontramos es la descripción de Clara, como una niña que "tenía el hábito de escribir". Se nos revela como algo extraño quizás por su condición de mujer, y no se le da la mínima importancia. También encontramos la referencia a un hombre como homosexual por aparecer llorando,  como si este rasgo solo se atribuyera a la mujer. Con respecto a Nívea podemos ver que es una mujer que se respalda en su marido, una mujer que se basa en las apariencias y que busca que su marido llegue al poder para poder obtener el voto, por tanto, una mujer "reprimida" y con ansias de libertad tal vez. Por otro lado vemos cómo se atribuye la lectura de novela romántica a la mujer "por influencia de novelas románticas, que constituían su única lectura.." refiriéndose a Rosa. Su padre estaba preocupado  por su preparación al matrimonio, tenía que ser instruida en los oficios domésticos. Otra referencia al papel de la mujer en la sociedad lo encontramos en "mientras las mujeres no se cortaran las faldas y el pelo y se quitaran los refajos, daba igual que pudieran estudiar....". Cuando el tío Marco quiere conquistar a Antonieta, parece que se nos muestra la facilidad y sensibilidad de la mujer para enamorarse "no podrá permanecer impasible ante una serenata de organillo". Conforme avanzamos en la lectura del primer capítulo vemos cómo Severo considera que "las misas y las mandas, así como las indulgencias y el tráfico de estampitas y  escapularios eran un negocio deshonesto". Si tenemos en cuenta que todas estas prácticas están atribuidas a la mujer, las estamos poniendo en el papel de deshonestas y tal vez inútiles porque no consiguen nada con lo que hacen. Otra referencia que se hace al papel de la mujer es cuando la niña pequeña y el tio Marco montan un negocio de videncia: la Nana descuida sus labores de cocina y la familia empieza a quejarse, nuevamente la mujer ligada al ámbito doméstico. Otro ejemplo más de la mujer como cabecilla en el interior de la casa es cuando leemos "las mujeres que hacían fila frente al carretón que repartía la leche..". Hecho impactante lo tenemos cuando Esteban clasifica a las mujeres como si de objetos se tratasen "decentes y las otras...". El rasgo de sensibilidad ha sido siempre atribuido al rol de la mujer y nos lo muestra con maestría Allende  en partes como la siguiente: "aceptó hacerle llegar los billetes de amor, las flores y las incontables cajas de caramelos de anís con que intenté ganar su corazón". En el funeral, vemos cómo todas las hermanas del Valle visten de negro, la mujer es la única que lleva a cabo la práctica del luto. La brujería y la maldad son atribuidas a las "mujerzuelas". Y para seguir construyendo el estereotipo de la mujer alejada de los actos sociales y relegada al ámbito del hogar, nos encontramos con la siguiente afirmación: "por costumbre las mujeres y los niños no asistían a los entierros, ese era oficio de hombres...". Las anotaciones se podrían concluir con la parte en la que Esteban indica que el género epistolar y las emociones no eran lo suyo, nuevamente dejando claras diferencias entre los estereotipos y roles.

martes, 18 de marzo de 2014

La casa de los espíritus, Isabel Allende

La finalidad de este blog es añadir los comentarios que nos suscite la lectura de la obra "La casa de los espíritus", de Isabel Allende. En primer lugar hablaremos un poco sobre la autora y la obra. Isabel Allende nació en Lima en 1942. Desde los diecisiete años ha trabajado con constancia  como periodista y escritora. La obra que vamos a comentar  la llevó a la cúspide de los narradores latinoamericanos e inauguró una brillante trayectoria en la que podemos ver obras como: "Eva Luna", "El plan infinito", "De amor y de sombra", la trilogía "Las memorias del Águila y el jaguar", etc.



"La casa de los espíritus" narra la saga familiar de los Trueba, desde principios de siglo hasta nuestra época. Está ambientada en América Latina y refleja el extravagante destino de unos personajes atrapados en un entorno sorprendente y exótico.



En esta foto podemos observar la portada del libro, en el que vemos como es lógico el nombre de la autora, el título de la obra y la editorial, aunque no nos olvidamos de la indicación de que es un best-seller. Lo que vemos en la portada es una foto en blanco y negro donde aparece una niña y un hombre de avanzada edad. Esto nos produce una sensación de antigüedad. Con respecto a la contraportada, de la que no hemos podido encontrar imagen en la red, tiene una disposición simple: título de la obra, nombre de la autora y muy breve resumen de la obra.