En este capítulo, siendo lo más breve posible, trataremos de abordar la construcción del personaje de Férula, la hermana de Esteban Trueba. Férula tiene que cuidar de su madre enferma ya que era la única hija y la tradición es que esta se sacrificase por su madre como esta lo hizo por ella algún día. Cuando murió el padre de ambos Férula había ejercido el papel de padre, trabajando sin parar para poder sacar adelante a su familia, hasta que Esteban se hizo mayor, y al ser un hombre, le quitó ese "poder". Ella consideraba que era una injusticia la clausura a la que estaba sometida por su madre, pero tampoco hacía nada por cambiar la situación, se limitaba a odiar a su hermano por ser hombre, de hecho en una conversación entre ambos, ella dice que hubiera deseado ser hombre.
Cambiando de tercio, cuando Esteban llega a Las Tres Marías, pregunta por los hombres para trabajar y sacar la villa adelante, las mujeres no le valen quizás por ser "el sexo débil". Y redunda la autora en la idea de que la mujer está relegada al ámbito doméstico cuando dice: "las mujeres de los inquilinos hacían turnos para servir en la casa patronal..".
Hecho a resaltar en este capítulo es el de las numerosas violaciones que lleva a cabo Esteban, las mujeres son tratadas por este como objeto, ya que no tiene ningún problema (como dice el libro) en ser el que quita la virginidad a todas las jóvenes. Nuevamente la mujer es tratada como un objeto sexual para el alivio del hombre. Y cómo bien educadas que estaban todas las mujeres de esa villa, "bajaban la cabeza ante el macho", como si fuera superior a ellas y le debieran algo. Otro hecho importante es la indiferencia con la que se trataba a las mujeres a la hora de recibir bonificaciones, porque, aunque trabajaban incluso más que los hombres, la condición de mujer les impedía recibir dichas bonificaciones.
Podemos ver la visión de superioridad que tiene Esteban cuando habla de Nívea y todas aquellas mujeres sufragistas que iban a las fábricas a convencer a las obreras para la "lucha" por sus derechos. Califica esto como actitudes que ponen en ridículo a sus maridos. Piensa que las mujeres no saben sumar y por lo tanto son incapaces de ejercer cualquier profesión. Quizás no sepan porque nunca se les dio la oportunidad de ser educadas como un hombre.
No hay comentarios:
Publicar un comentario